Tres lecciones sobre planeación para emprendedores

Tres lecciones sobre planeación para emprendedores

Aprende a conocerte a ti mismo y a tu negocio antes de tomar cualquier acción en mercadeo y comunicaciones. ¿Por qué es importante este primer paso antes de la ejecución? Por que sino entiendes cuál es tu objetivo, qué tienes para lograrlo y qué necesitas para llegar a él, te vas a quemar muy rápido. 

Quemarse, en idioma colombiano, es hacer demasiado con pocos resultados. Quemarse es prácticamente apuntar en diversas direcciones sin saber qué es lo que realmente necesitas. 

Desde el 2014 me he dedicado a la planeación. Y yo no lo tenía planeado así, pues quería ser periodista para escribir crónicas (porque en ese instante no pude estudiar literatura para escribir novelas, o cosas de ese estilo); pero terminé siendo comunicadora para las organizaciones, una vaina que en serio no se me pasó por la cabeza durante mis años universitarios. Es más, hasta me había empeñado a sacarla de mi cabeza porque no me gustaba. 

Lección 1 sobre la planeación: aprende a entender las vueltas que da el mercado o hasta tu propio producto.

Lo que tú crees que es bueno hoy para ti y para tu negocio, posiblemente necesite madurar más y seguro que terminará dando la vuelta de 180°.

Entonces en 2014 empecé como Community. Y a partir de la observación y la experimentación, desarrollé método. Siempre había sido muy organizada, pero la organización no todas las veces garantiza el cumplimiento de metas; por lo que empecé a estudiar algunas cosas de planeación y entendí que los logros son como subir al Cerro de las Tres Cruces (en Cali). Que si no sabes cómo es la subida, primero hay que arriesgarse a verla desde abajo, o desde la experiencia de otros. 

No sabes qué retos te vas a encontrar en esa subida. No sabes si habrán escaleras o piedras. De cualquier forma, ambas son peldaños que bien escalados te ayudarán a llegar a la cima de la montaña. Planeación, como me gusta verlo. Tú te preparas físicamente para subir un cerro, llevas agua porque sabes que la necesitarás en el camino y conforme subes, vas haciendo un esquema visual de qué piedras debes pisar para alcanzar más rápido la cúspide.  

Lección 2 sobre planeación: entiende que todo es un proceso.

No puedes correr si ni quiera sabes cómo caminar… o si ni siquiera gateaste. Sé que como emprendedor estás desesperado por ver resultados. Pero aquí va mi consejo de vida: primero planea para llegar al resultado. El proceso puede ser muy variable, lo importante es que estés enfocado en obtener ese logro. Y jamás se te ocurra saltarte el proceso. 

Y después de tres años en mi primer trabajo, llegué a la meta más alta dentro de la agencia. Me convertí en consultora. En otras agencias lo llaman ‘Planner’, ‘Social media manager’, ‘Ejecutivo de cuentas’. Como sea que tú lo conozcas o quieras llamarlo, en este punto yo ya pasé de hacer trabajos operativos a hacer trabajos de planeación. ¿Cómo llegué hasta este punto? Fue la visión que tuve cuando empecé mi carrera como profesional. Empecé a conocer del medio y me enamoré de la planeación. Nunca dejé de lado mi pasión inicial que es producir contenidos, porque si no hubiese sido por eso, no habría sido contratada. Pero aquí va. 

Lección 3 sobre planeación: si no hay visión, no pasa nada.

Y no estoy hablando de la visión futurista. Tienes que aprender a planearte en tres horizontes. 

  • Horizonte 1 (corto plazo): la siembra. Este horizonte es el más importante porque te hace vivir en el presente y validar qué tipo de objetivo tienes y qué acciones «rápidas» (digo «rápidas» porque pueden tomar 15 días, 30 días, 60 o hasta 90) vas a ejecutar para subir el primer escalón (¿recuerdas la lección 2?). 
  • Horizonte 2 (mediano plazo): la cosecha. Este horizonte es el que más cuidado debe tener porque sino, nada habrás hecho en el primero. Aquí aseguramos que las acciones rápidas del primer horizonte se estén materializando y estés completando la meta. Aquí hay acciones pausadas, de seis meses a un año. 
  • Horizonte 3 (largo plazo): bajar el fruto. Este es el horizonte más satisfactorio de todos porque son las acciones visionarias en donde ya estás empezando a ver cómo lo que hiciste en los dos anteriores, te sirvió para llegar hasta este resultado. Y aquí puedes seguir planeando siempre hacia adelante. Ojo: cuando cumplas tu meta no dejes de moverte en el horizonte 1 y 2 porque ellos te ayudan a mantener los pies en la tierra. 

Entonces, aquí va la lección más grande y la que nos han dado nuestros abuelos desde tiempo sin comienzo: si usted no sabe para dónde va, cualquier bus le sirve. 

Mi objetivo como profesional es ayudarte a comprender el todo, no solo una parte. Una de las frases más importantes de la planeación que me la enseñó mi mentora más querida fue: «a veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Aprenda a ver siempre el bosque, párese en las copas de los árboles, escale». Y yo le agrego a esto: una visión rastrera no te va a permitir levantar la cabeza para planear. 

Si estás en ese punto en el que no sabes por dónde comenzar porque hay tantos árboles que no te dejan ver el bosque, estas dos premisas de la planeación te ayudarán a despejar el panorama: 

1. Analiza el contexto de producto y/o servicio

Por ejemplo, pregúntate en realidad qué es lo que quieres vender: ¿experiencia? ¿Producto? ¿Servicio? ¿Buena atención al cliente? Y después contrasta eso con lo que en realidad estás vendiendo. ¿Se parecen o difieren?

Este primer ejercicio es fundamental para aterrizar las expectativas de tu negocio frente al mercado. Si tu no entiendes lo que estás vendiendo, ¿cómo se supone que lo vas a comunicar? 

2. Analiza el mercado

Tu negocio tiene un cliente específico. Si piensas que tu producto lo van a comprar todas las personas, tienes que empezar a replantearte esa creencia. Te ayudo con estas tres preguntas enfocadas: 

  1. ¿A quién estás dirigiendo tu producto?
  2. ¿Quiénes te están comprando en realidad?
  3. ¿Qué les estás ayudando a solucionar? 

Quiero decirte algo: los precios, los descuentos, el logo, los colores, las fotos, las redes sociales, la pauta digital, el portal web… Todo eso, es una consecuencia de esta planeación. 

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Consejo profesional: no inviertas tiempo ni dinero en una idea de negocio que todavía no está desarrollada. Te vas a quemar. 

Por lo pronto, te cuento que estoy en la planeación (jeje) de un programa 1 a 1 de asesoría personalizada en comunicación estratégica para negocios. ¿Qué te parece esa noticia? Me gustaría leerte en comentarios.