Cómo escribir mejor y enfrentar la hoja en blanco

Cómo escribir mejor y enfrentar la hoja en blanco

Cuando pensé en producir un texto sobre «cómo escribir algo, cualquier cosa» inicialmente fijé mi atención en «cómo escribir para medios digitales» y estaba planeando una serie de tips que podrían servirle a los profesionales que quieren dedicarse a ‘bloggear’ pero también pensé en las personas que todos los días se enfrentan a la implacable la hoja en blanco. ¿Por qué nos aterroriza tanto una hoja en blanco? Y digo ‘nos’ por que yo también soy mortal y repetí este párrafo introductorio al menos tres veces, entre: borrada de todo el párrafo, múltiples ‘supr’ de líneas o de palabras que no «sonaban bien».

Voy a hacer una serie de preguntas con las que quizá te sientas identificado:

  1. ¿Por qué creo que no escribo bien?
  2. ¿Por qué la gente cree que yo tengo a la musa para escribir?
  3. ¿Por qué cuando me dicen que tengo que escribir entro en un pánico absurdo?

Veamos.

1. ¿Por qué creo que no escribo bien?

Esta es en serio la primera creencia que debes tumbar de tu cabeza si en realidad quieres escribir o has identificado que tienes que escribir para: dar a conocer tu trabajo como freelance (por decir algo), pasar esa materia que te tiene ‘ñato’ en la U, hacer una carta de postulación para ingresar a un trabajo o a una maestría; pero todavía estás en ese escalón en el que te da pavor escribirle un correo a tu jefe.

Siempre nos han vendido la materia «español» como el gran ‘coco’, como si tuviéramos que ser súper dotados para escribir o nacer con la estrella que nos ilumina el camino. ¡No es así! Deja de seguir envolviéndote en creencias inexistentes y más importante aún, no lo expandas a las nuevas generaciones y más bien, arriésgate a escribirle una carta a tu novio (a) o a tus hijos (as) a ver si la próxima vez escribes mejor un correo para tu jefe.

Años atrás conocí a un hombre con una inteligencia racional notable, pero no se le daba bien escribir y se frustraba constantemente. Le ofrecí mi guía para que aprendiera cómo ‘vacear’ todo su conocimiento en una cuartilla de Word. Empezamos de la siguiente forma, toma nota, de pronto te sirva:

  • ¿Sobre qué quieres escribir?
  • Cuando ya sepas cuál es el tema, vas a empezar a escribir frases largas (que contengan sujeto + verbo + predicado) y que mejor describan ese tema para poder acomodarlo primero en un párrafo y después en una idea.
  • Después, vas a enumerar, dando un hilo conductor a esas frases como pensar en un inicio, nudo y desenlace. Al hacer esto, empieza a escribirlas una tras otra separadas únicamente por un punto.
  • Recuerda que el siguiente párrafo que escribas, debe continuar esa idea o bien, dar nueva información al lector.

Una vez hayas terminado aquí, te diría que buscaras en Internet una lista de conectores lógicos y reemplazaras esos puntos con algunos conectores, así conectarás mejor tu idea. Para llegar a esto, hace falta practicar bastante la construcción del párrafo que puedes hacerla de la forma en que te comenté anteriormente.

Lectura: por si no te dio curiosidad el enlace de la hoja en blanco, no dejes de leer estos 7 trucos para enfrentarla

ADVERTENCIA: este es un procedimiento para principiantes y que sé que posiblemente mis amigos y colegas escritores o profesores de español pueden estar leyendo y ya habrá más de una crítica en su cabeza; sin embargo, es un método que ha funcionado con varias personas que manifiestan que «no saben escribir» y al intentar esto, han visto resultados positivos.

2. ¿Por qué la gente cree que yo tengo a la musa para escribir? 

No entiendo de dónde emana esa creencia alrededor de que los que «escribimos bien» la tenemos clara y que llevamos a la musa a todas partes. ¡Pues no! La musa nos abandona y hay días en los que experimentamos bloqueo mental. ¿Alguna vez te ha dado pereza levantarte para ir a trabajar? Bueno, ¡a nosotros nos pasa lo mismo! La musa no existe. No me lo vas a creer, pero en cualquier momento del día, se me puede ocurrir la idea genial o hay otros días en donde no ocurre nada *suena el grillo* o se me ocurre y estoy tan atolondrada que no articulo palabras.

Entonces, NO. No tengo una musa.

El proceso de escritura es de mucha práctica. Este personaje, en un mes, empezó a escribir sus blogs y por un instante, pensé que el estudiante había superado al maestro, pues ¡empezó a editar mis textos! A ubicar correctamente los signos de puntuación y por ende, a leer mejor. ¿Cómo lo logró? Dedicación. Todas las semanas escribía un artículo nuevo que yo editaba siguiendo las pautas que le enseñé y posteriormente, arrancamos con ejercicios de puntuación que le ayudaron a mejorar sus ideas.

Y sé que él no tiene la musa. Solo tiene conocimientos y aprendió a plasmarlos correctamente, de forma lógica y ordenada.

Lean esto: ¿cuáles son las reglas que debería seguir un Content Manager? Para los que ya van en el futuro en este punto del artículo.

3. ¿Por qué cuando me dicen que tengo que escribir entro en un pánico absurdo? 

Por las dos razones anteriores y por que, no contentos con alimentar creencias inexistentes, nos han metido en la cabeza que quienes escriben bien son los «eruditos» o los «ñoños» que se la pasan leyendo todo el día. Lo segundo, posiblemente podrá tener algo de cierto pues sí está demostrado que entre más horas de lectura tengas, podrás escribir mejor, adquirir más vocabulario e ir entendiendo cómo rayos es que funcionan los signos de puntuación.

Nuevamente, este hombre no leía mucha literatura, pero sí algunos artículos de su interés. Y no era por que no le gustara la literatura en sí, sino que era por que no encontraba un género que le llamara la atención lo suficiente como para devorarse un libro. Cuando finalmente lo encontró, además de entretenerlo, le ayudó a pulir sus habilidades de escritura.

Si no sabes qué leer, la Librería Nacional ha estado dándole la vuelta a sus contenidos en Instagram y están mostrando fragmentos de libros que podrían ser de tu interés:

ANÉCDOTA: esto me recuerda a la peor orden que jamás me han dado en un trabajo de creatividad en donde YO tenía que escribir alrededor de 12 entradas de blogs. La orden era: ¡escriba como habla! ¿Cómo carajo hago eso? – Le dije a mi jefe en ese momento- En realidad, lloré. Y lloré por que me di cuenta de que yo redacto y no escribo como hablo, precisamente por la práctica que he tenido desde mis 11 años con la escritura. Y con este gran enfrentamiento descubrí mis talentos ocultos para hacerle un plan de contenidos, a un fulano de tal.

Entrar en pánico está bien, pues para mi, es que estás intentando algo nuevo. Pero quedarse estancado en el pánico es lo que realmente está mal pues demuestras que no estás lo suficientemente seguro de tus capacidades y crees que vas a fallar. ¡No!

 

Yo ya no me confundo cuando me dan devueltas y he mejorado mi relación con los números, antes los detestaba. Ah, por que hay otra creencia que dice que a los que les gusta escribir, están anulados para las matemáticas. Sí, yo me enredo, pero hago mi mejor esfuerzo por no verme ridícula y dejarme vencer de una devuelta con monedas de 50 pesos.

 

 

 

No te quedes en el pánico. Si en realidad quieres empezar a escribir mejor, te recomiendo:

  • Lee artículos que sean de tu interés, es decir: que disfrutes. Disfruta tu lectura.
  • Trata de entender un párrafo de la forma en como expliqué que puedes hacer uno.
  • Encuentra algún libro de un género con el que sientas afinidad: fantasía, terror, autobiografía, ciencia ficción.
  • Escucha la voz de ese escritor que tanto te gustó. Con voz me refiero a su estilo de escritura: lleno de detalles o que va al punto.
  • Vuelve a practicar cómo escribir un párrafo, pero esta vez, imitando la voz del escritor.
  • Ahora, continua leyendo… Y todos los días, saca media hora de tu tiempo para escribir lo que TÚ quieres escribir. Además de ir soltando tu pluma, encontrarás tu voz. (Aliento: a mi me costó alrededor de 3 años encontrarla y tengo muchos textos guardados, hoy leo a mi yo de hace tres años y me leo ahora, y encuentro progresos notables)

¿Listo para escribir?

Cabezote: Freepik.